La lupa de Rafa Chail
Hace ya tiempo que quería incluir en esta web algún comentario, reseña o crónica con la firma de Rafa Pérez, alias “Falu”, alias “Rafa Chail”.
Falu es un músico versátil: cantante, guitarrista, bajista y lo que se tercie y lleva participando activamente desde los años ochenta en multitud de proyectos musicales de Valladolid y la zona de Castilla-León. Además de ser el alma y los huesos de una larga lista de grupos (Reflejos, Fallen Idols, Objetivo Perdido, Nadie, Automáticos, Hombres Azules, Wild Horses, Contrabando, Hombres Azules, El Correo son algunos de ellos) Rafa Chail escribe habitualmente bajo este y otros seudónimos en distintos medios de difusión cultural y con frecuencia para www.valladolidwebmusical.org.
Los que asistieron al homenaje a Antonio Vega verían a Falu en el escenario rompiendo el hielo con la primera estrofa de Chica de Ayer en lo que constituía la traca final, la guinda del momento mas emotivo.
He querido recoger su impresión de lo que sucedió aquel día porque pocos como él tienen el periscopio tan bien ajustado y nadie como él pudo ver y oir con tanta claridad las cosas desde dentro y desde fuera a la vez.
Como sabréis por la sección de noticias empiezo en breve una gira por una decena de ciudades. Estoy preparando los conciertos con muchas ganas y me flipa como suena la banda formada por Nacho Lesko (teclados y voces), Ricardo Marín (guitarra y voces), Chuchi González (batería) y por Luismi Navalón (bajo).
En pocos días os daré mas información sobre el repertorio que incluye unos cuantos temas de mi nuevo disco y también hablaré de los siguientes pasos que daremos juntos.
Hasta pronto. Os dejo con mi primo Falu.
HABLANDO DE ÉL
El homenaje a Antonio Vega, 9/4/2010
Pocas desapariciones han provocado en los últimos años una reacción tan espectacular como la de Antonio Vega, no ya en los medios de comunicación, con monográficos en casi todas las radios musicales, planas y más planas de diarios nacionales y locales, especiales en TV, etc. sino también y sobre todo en pequeñas comunidades de aficionados a la música y músicos. No ha habido ciudad de España donde no se hayan hecho homenajes, pequeños o grandes, informales o preparados, de todo tipo. Montones. La gente, los músicos, se reunían para celebrar ese torrente de música que nos inundó por momentos y que no se esfumará en mucho tiempo. He escuchado en estos meses versiones de sus temas hechas en la onda cantautor, en plan heavy, hasta con ritmo dance… Casi todos los que amamos la música nos quisimos despedir de él a lo largo de este último año con algún gesto cariñoso, se revivió su trayectoria, se reeditaron sus trabajos, se pueden encontrar videos de gente como Bumbury o Iván Ferreiro, entre otros muchos, haciendo sus temas en directo pero faltaba el homenaje definitivo, aquél que le debían sus más íntimos, su familia, su banda.
Y éste se ha celebrado el 9 de Abril. No han podido estar todos los que hubieran querido, me consta. Sólo una muestra de amigos, admiradores y colaboradores acompañados por la última banda de Antonio, la mejor que había tenido nunca según sus palabras, y por Ricardo Marín.
Caminando sobre la sólida base de sus temas fueron desfilando artistas, parte de la flor y nata de la música española de las últimas décadas. No puedo hablar de todos ellos, a algunos para mi vergüenza me los perdí yendo de acá para allá, había demasiados amigos, demasiada gente a la que necesitaba ver y abrazar. Pero quiero hablar de la música de ese día. No puedo hacer una relación de todos pero sí de lo más destacado para mí.
Germán Coppini demostró que sigue siendo grande, y más aún cantando “Enganchado a una señal de Bus”, haciéndola más esquizo que la original. Buenísimo, demoledor.
Nacho Campillo revivió su versión de “Desordenada Habitación” según el original arreglo que hicieron Tam Tam Go para su disco de homenaje hace años.
Con Cristina Narea tuve un “Knock Out” en toda regla. Escucharla y verla cantar con ese respeto y a la vez con ese corazón me quitó la respiración. Hizo la maravillosa “Hablando de Ellos”. Sacó todo el “swing” que tiene dentro ese tema. A Antonio le habría encantado.
Magnífica interpretación vocal de Carlos Tarque, hizo un gran trabajo con “A medio camino”.
Otros destacados para mí fueron (y de forma inesperada, lo confieso) Miguel Ríos (“Tesoros”) y Manolo García (“Esperando Nada”). También me encantó ver juntos a los Ketama, Antonio Carmona arrastrando a sus hermanos hacia el centro del escenario para bailar y tocar juntos “Se dejaba llevar”. Rosario señaló al cielo todo el tiempo.
Esperaba más de Coque Malla (“Seda y Hierro”) y por supuesto de los enormes Burning “Relojes en la Oscuridad”). A ambos les vi más tensos de lo necesario. Y es que salir y tocar un tema por primera vez en directo, antes y después de artistas enormes y en un evento de esa categoría, ante más de 10.000 personas, tiene que ser terrorífico incluso para gente tan experimentada. Coque ha sido criticado por olvidarse parte de la letra, pero a los críticos les aseguro que no ha sido por falta de interés sino por todo lo contrario. A mí me conmovió su actuación aunque no fue muy buena desde el punto de vista musical, se le vio desbordado por la emoción.
La Unión llevaron a su terreno “Lo que tú y yo sabemos”, a mí me encantaron. He leído críticas a Rafa por mencionar en su presentación del tema la palabra “adicciones”, lo que es rasgarse las vestiduras de un modo reverencial que no creo que vaya en absoluto con la personalidad de Antonio. Una cosa es no caer en el morbo y otra dejarse ofender por la realidad.
Nacha Pop, Nacho, ÑT y Carlos Brooking, salieron a revivir la historia del amigo que se echó “Atrás”, aquel momento mágico, aquella chispa que se generó entonces, el invento que se sacaron los Nacha de la manga demostrando que se puede cantar pop en castellano sin que pierda fuerza ni sentido. Un amigo deja a otro en la estacada en el momento crucial. Se podían hacer canciones de menos de tres minutos sobre temas serios, sobre la puñetera realidad de la vida sin dejar de ser rock and roll. Lo mismo hicieron Paul Weller o Graham Parker, en realidad lo mismo venían haciendo muchos otros pero no en castellano hasta entonces, no en Madrid. Los que tuvimos aquel single en vinilo lo machacamos de tanto ponerlo. Quedan aún muchas versiones por hacer, muchos nuevos aficionados a los que sorprender con los temas de Nacha Pop.
El momento más apoteósico del concierto fue la rendición de “Lucha de Gigantes” por Carlos Vega, acompañado de la banda de Antonio, reforzada con los grandes Paco Simón y Manolo Villalta, toda la intensidad del homenaje, el recuerdo de una gran carrera musical, el cariño, el respeto y la necesidad de celebrar esa música concentrado en cinco minutos de canción y de pasión. No sobraba nadie en aquél poblado escenario porque todos estaban dentro, lo llevaban dentro.
La banda estuvo siempre perfecta, dirigida por el maestro Basilio Martí que es el músico que durante más tiempo ha tocado con Antonio. Ricardo Marín tomó el difícil papel de guitarra solista en la mayoría de los temas, con aplomo y mucha clase. Se compenetraron perfectamente con los distintos artistas que intervinieron.
El sonido, con Carlos Narea en los controles, espectacular. En definitiva, merecieron la pena los esfuerzos de Carlos Vega y Nacho Gª Vega, que han cargado con el peso de la organización, así como el gran trabajo de la banda y los artistas. Todos ellos estuvieron a la altura.
Antonio se lo merecía por ser quien era, y después de aquello muchos quedamos un poquito más satisfechos por el tributo que se le ha pagado, no podemos traerle de vuelta pero sí hacerlo más presente que nunca a través de la mejor música que puede haber, música clásica, familiar y siempre nueva ¡Viva Antonio Vega!
